“Contra la perfección rigurosa de la máquina, el artesano se convertía en el emblema de la individualidad humana” El artesano R. Sennett.

El trabajo de alfarería implica una dedicación exclusiva a cada pieza, proyectando en cada vuelta de torno el lenguaje del artista. Las piezas dotan de personalidad a su dueño, lo reafirman y le ayudan a explicarse ante los demás. Pasan de ser uno a ser otro.