La Cabina

Reflexión.


El chef @jordirocasan dijo en una entrevista que los problemas de afonía crónica que sufría le hacía seleccionar muy bien las palabras que decía. Me pareció bellísimo convertir un problema físico en un valor. Hablar para decir cosas importantes.


Cuando el Festival Internacional de Mediometrajes @la_cabina me encargó el diseño y ejecución del trofeo a mejor película, lo hizo dándome libertad total. Pero a mí me llamó la atención la limitación.

Un mediometraje debe durar entre 30 y 60 minutos. Esta limitación convierte a las películas en contenedores de claridad. No sobra nada, no hay artificios, cuentan lo que tienen que contar. Aquí no hay guarnición, hay chuletón. Son, por ejemplo, la intensidad de 37 minutos para reflejar un sentimiento: la angustia. Son profundos, en el sentido abisal de la palabra. Son historias en las que el guión está ajustado, pensado, enmarcado y dura las líneas que tiene que durar. Ni más, ni menos.

La pieza.
El tiempo concreto, de líneas claras y limpio en forma está representado en la pieza circular interior. El exterior, verde y con motivos dorados hace referencia a lo superfluo, a las formas que buscan la belleza estética frente a la conceptual de su interior. 

La parte trasera del trofeo del Festival de Mediometrajes @la_cabina esconde la mirada del director.


Pieza única.


Sostenibilidad.

Las materias primas utilizadas para su realización las he adquirido en proveedores cercanos a mi taller.

 

El residuo generado en su manufactura es utilizado en la creación de la línea “Sorpresa circular”, mi proyecto de economía circular que busca el residuo 0. Todos los residuos sólidos generados en mi taller se convierten en una pieza cerámica. Puedes conocer más acerca del proyecto aquí. (enlace)


El packaging es reciclable.